En los controles, los agentes han presenciado todo tipo de situaciones insólitas. Cada jornada revela nuevas historias, demostrando que la creatividad (o la imprudencia) de algunos conductores nunca deja de sorprender a quienes velan por la seguridad vial siempre.
Esta semana, el centro de pruebas de conducir de Beaumont-sur-Oise (Val-d’Oise, Francia) recibió una visita sorpresa: la policía y los agentes de la oficina de educación vial llevaron a cabo un control dirigido tanto a los instructores como a los candidatos.
El objetivo era verificar que las situaciones administrativas estaban en orden para combatir el fraude, algo que afecta cada vez más a los centros examinadores. Las comprobaciones se centraron en la validez de los permisos de enseñanza, la conformidad de los vehículos de las autoescuelas y la detección de cualquier intento de trampa en el examen.

Un profesor sin carnet
Durante las inspecciones, se detectó que un profesor conducía (y daba clases) con un carnet que no era válido. Inmediatamente, pusieron en marcha un procedimiento administrativo para revocar su autorización que le permitía enseñar a los alumnos. También se detectaron otras dos infracciones por falta de documentación del vehículo, que se tradujeron en multas.
Esta operación, según apunta Le Parisien, forma parte de una serie de controles a gran escala realizados a lo largo del año. A principios de mes, se llevó a cabo una operación similar en el centro de pruebas de conducción de Gonesse.

Los resultados revelaron prácticas ilegales en las clases de conducción con procedimientos incoados por trabajo no declarado, así como la falta de certificados de inspección válidos en vehículos de tres autoescuelas. Varios coches fueron incautados.
También se descubrió que dos profesores tenían el permiso de enseñanza caducado, lo que dio lugar a procedimientos administrativos contra los centros involucrados. Adicionalmente, se impusieron cuatro multas por no exhibir el equipo obligatorio para la profesión.

¿Qué pasaría en España?
Dar clases prácticas en un coche de autoescuela equivale legalmente a conducir, ya que el profesor puede tomar el control del vehículo mediante los pedales. Esto significa que, si le han retirado el carnet, está cometiendo un delito contra la seguridad vial tipificado en el artículo 384 del Código Penal.
Esta infracción implicaría una pena de prisión de tres a seis meses o una multa de 12 a 24 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. Estas penas se aplican a cualquiera que conduzca un vehículo tras ser privado del permiso por sentencia judicial o por pérdida total de puntos… y eso incluye al profesor de autoescuela que sigue impartiendo clases sin carnet.
Hay que tener en cuenta que, en estos casos, además del proceso penal, normalmente interviene la Jefatura de Tráfico y pueden darse sanciones administrativas complementarias para la autoescuela.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram