El aparcamiento de una comunidad puede convertirse en un escenario de conflictos entre conductores cuando uno o varios de ellos no respetan los límites a la hora de estacionar.
Tanto es así que en una comunidad han tenido que recordar “cómo hay que meter los coches dentro de las plazas de parking”. Este es el mensaje que el usuario de X ‘El Maricornio Encabronao’ ha publicado en su perfil: la imagen, que se ha hecho viral, corresponde al lugar donde vive su madre y recoge una serie de normas de comportamiento para el aparcamiento.
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En el parking de un edificio de viviendas, los propietarios de las plazas no pueden invadir los espacios comunes y las zonas de paso. Sin embargo, es habitual que algunos coches, debido a sus dimensiones o a la presencia de otros vehículos como motos y bicicletas, sobrepasen los límites.
Hay que tener claro qué es lo que la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) considera como invasión: cuando la rueda o la carrocería superen los límites del hueco que le corresponde a cada conductor. Y es que el derecho de propiedad termina donde acaba la superficie de la plaza de garaje, es decir, donde marcan los límites.
¿Qué dice la Ley de Propiedad Horizontal?
El artículo 9.1 de la LPH obliga a cada propietario a usar su plaza sin perjudicar a otros ni invadir u ocupar zonas comunes o ajenas. Esto incluye que el vehículo no sobresalga del espacio delimitado. ¿Qué ocurre cuando un conductor no respeta esta normativa?
La primera vía para solucionarlo pasa por identificar al dueño del vehículo para hablar con él o con ella: para ello, es posible pedir ayuda al presidente o a los administradores de la comunidad.

Una vez localizado, demostrándole el perjuicio causado, hay que pedirle que aparque bien su coche o que lo retire. Si se niega, se puede recurrir a la vía judicial interponiendo una denuncia a título personal o a través de la comunidad de propietarios. Para ello, hay que recopilar todas las pruebas necesarias para demostrarlo.
Con ellas, hay que notificárselo a la policía para que ponga en marcha todo el proceso judicial que terminará con la retirada del coche y su posterior traslado al depósito municipal. El problema de recurrir a la justicia es que la resolución es lenta y puede pasar bastante tiempo hasta obtener una solución.

¿Y si no se puede identificar al dueño?
Si no es posible identificar al propietario o propietaria del vehículo, hay que notificárselo al presidente de la comunidad o al administrador de la finca. Para ello, se puede hacer una comunicación oficial individual, lo más recomendable, o aprovechar una reunión de vecinos.
El presidente o el administrador adquirirá el papel de mediador: el proceso será el mismo que en el caso anterior. Tendrán que intentar dar con el dueño del coche y, si existe, aplicar el régimen sancionador de la comunidad para estas situaciones. Si no dan con él, el camino a tomar será el de la justicia.
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