Los coches necesitan cuidados, mantenimiento adecuado y, sobre todo, los productos específicos que garantizan su correcto funcionamiento. Los lubricantes del motor no son un simple detalle: son esenciales para evitar averías graves y alargar la vida del vehículo. Sin embargo, en ocasiones, las redes sociales sorprenden con experimentos que desafían cualquier lógica mecánica… y este es uno de ellos.
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El último vídeo surge en el barrio de Son Gotleu (Palma de Mallorca), donde un grupo de individuos decidió grabar un vídeo que, tras subirlo a redes sociales, se hizo extremadamente viral. En las imágenes aparece su Peugeot 207, al que pretendían poner a prueba sustituyendo el aceite del motor por aceite de oliva virgen extra. “Así van los Peugeot”, decía uno de ellos justo antes de verter el aceite de cocina como si fuera algo totalmente normal.
Aunque todo parecía ir sobre ruedas al comienzo, en pocos segundos comenzó el caos. Al poco tiempo de circular, del capó empezó a salir una densa humareda blanca, señal de que el motor estaba sufriendo. La grabación muestra cómo la nube se vuelve cada vez más abundante mientras continúan avanzando, envolviendo por completo el Peugeot 207.
Los riesgo de utilizar el líquido incorrecto
Las imágenes, que rápidamente se difundieron por redes sociales, han generado miles de reacciones entre los usuarios que no daban crédito a lo que estaban viendo. Más allá del humor, el vídeo ha servido para recordar que, por muy tentador que sea acumular ‘me gustas’, los aceites de cocina no tienen cabida dentro de un motor.
Este incidente vuelve a recordar algo fundamental: los motores necesitan el aceite adecuado, no cualquier sustancia líquida que pueda parecer similar. Siempre es aconsejable utilizar el lubricante que recomienda el fabricante del vehículo o, en su defecto, uno que cumpla exactamente las mismas especificaciones.
No todos los aceites sirven para cualquier motor y usar uno incorrecto o directamente uno que no está pensado para ello, como el aceite de cocina, puede provocar averías graves en muy poco tiempo.
Por ejemplo, los aceites diseñados para motores diésel son diferentes de los recomendados para motores de gasolina, ya que cada uno trabaja bajo condiciones internas distintas. Lo mismo ocurre con el tipo de vehículo: no requiere el mismo lubricante un modelo de bajo rendimiento que un coche deportivo de altas prestaciones, donde la exigencia térmica y mecánica es mucho mayor.

Cómo saber el tipo de aceite del coche
Usar el buscador de aceites de marcas reconocidas: Sitios como Castrol, Total, Repsol o Mobil tienen buscadores donde se introduce la marca, modelo y año del coche.
Buscar la etiqueta en el motor: Algunos coches tienen una pegatina cerca del motor que indica el tipo de aceite.
Consultar el manual del vehículo: Es la fuente muy fiable. Ahí se encontrará el tipo de aceite recomendado por el fabricante (por ejemplo, 5W-30, 10W-40).
Preguntar en el taller o concesionario oficial: Ellos tienen acceso a la ficha técnica del coche.
Consultar con la matrícula online: Algunas webs permiten introducir la matrícula y dicen qué aceite usar.
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