Lo siguiente es una imagen bastante curiosa. Se trata del proyecto denominado CatClaw (‘garra de gato’, traducido al español) y fue ideado por la Environmental Transport Association (ETA) del Reino Unido.
La idea fue presentada hace unos años, cuando se propuso instalar pequeños dispositivos retráctiles del tamaño de una naranja en los bordillos.
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¿Un riesgo para los peatones?
El sistema funciona del siguiente modo: cuando un vehículo invade la acera, el peso activa una aguja de acero que pincha los neumáticos, inmovilizando el coche. Ahora bien, muchos podrían pensar que es un riesgo para los transeúntes, pero según sus creadores, esto no representa un peligro para peatones, ciclistas o personas con carritos o silla de ruedas, ya que no ejercen suficiente peso para activar el mecanismo.
La intención de CatClaw es doble: prevenir el aparcamiento ilegal que dificulta el paso peatonal, y de paso, actuar como disuasorio frente a ataques o atentados con vehículos contra peatones.
El origen: el atentado en Westminster
Todo esto tiene su origen cuando, en 2017, el atentado en Westminster provocó siete muertos y decenas de heridos, y los creadores aseguran que si CatClaw hubiese estado instalado, los neumáticos se habrían desinflado antes de tomar velocidad.
Diversos medios han señalado que el CatClaw es económico y fácil de instalar, pero hasta la fecha no se ha comercializado porque fue concebido más como propuesta conceptual que como producto viable.
Y es que no estuvo exento de polémica. Algunos comentarios han alertado de posibles daños colaterales, por ejemplo, pinchazos en bicicletas cargadas y especialmente, en urgencias sanitarias.
¿Sería viable en España?
En España, sin embargo, este tipo de dispositivos serían ilegales. La normativa urbanística y de seguridad prohíbe colocar elementos que puedan causar daño a vehículos o personas en la vía pública.
Por ejemplo, Madrid veta remates con pinchos que puedan herir a peatones y animales. Cualquier acción de este tipo se consideraría una medida agresiva, no proporcionada y potencialmente punible.
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