El mundo del motor aprende mucho de la competición, llevando tecnología de ésta a los modelos de calle y, en muchas ocasiones, lanzado vehículos que parecen sacados directamente de una carrera. Lo que no es tan normal es que se vaya a vender un Fórmula 1, que sea legal para circular por carretera y que, para colmo, además solo tenga tres ruedas.
Esta peculiar propuesta es obra Ryn Motors y recibe el nombre de FP3. Su rasgo más llamativo, la presencia de solo tres ruedas, es la clave para que pueda rodar por la calle.
Más información
Desarrollado en Estados Unidos, allí un vehículo con el formato de un Fórmula 1 no sería legal para usarlo en carretera, pero hay un hueco en la normativa por el que han colado su modelo: está homologado con un vehículo de tres ruedas, de un modo similar al del Polaris Slingshot, lo que le califica como “autociclo” y hace que todo el proceso sea viable.
Pero si esto parece un “hecha la ley, hecha la trampa” de manual, hay un giro extra todavía más tramposo: una vez el comprador lo recibe en casa, la marca ofrece un kit que permite cambiar, de manera relativamente sencilla, la monorueda trasera por un eje tradicional, lo que significa que los clientes pueden acabar teniendo un monoplaza de calle completamente legal.
Las dimensiones del vehículo son de aproximadamente 4,97 metros de largo, 1,85 metros de ancho y 1,07 metros de alto; con una distancia entre ejes de tres metros. Como si fuera un modelo de competición, debería tener un aplomo y una estabilidad sobresalientes, no tanto en la configuración de tres ruedas, si no una vez ya pasada a la de cuatro.
Además, aunque tenga un tamaño generoso, es un vehículo extremadamente ligero, lo que le permite anunciar un rendimiento muy alto pese a que su apartado mecánico es algo humilde. El FP3 pesa en vacío tan solo 517 kilos que, incluyendo la carga máxima admisible, suben solo hasta los 699 kilos.
Esto se consigue gracias al empleo de con una estructura semi monocasco, basada en un chasis tubular tipo ‘space frame’ híbrido, reforzado con paneles de aluminio para mejorar la rigidez y la resistencia estructural. A esto se suma el uso de fibra de vidrio para dar forma a la carrocería, lo que resulta en un peso pluma.
Un espacio limitado
Eso sí, hay un peaje a pagar: el conductor que lo utilice no puede ser demasiado grande, porque si no, directamente no entra en el coche. Es más, la compañía da una serie medidas estimadas máximas con las que tiene que cumplir el usuario.
Está diseñado para conductores con una altura máxima de 1,96 metros, un peso máximo de unos 136 kilogramos, una anchura máxima de hombros de 56 centímetros, un perímetro de cintura de hasta 102 centímetros y una talla de calzado de hasta aproximadamente 40,5 centímetros.

Entrando en el apartado puramente mecánico, utiliza un motor de motocicleta. Originalmente el proyecto comenzó con un bloque de 1.100cc de Aprilia, pero el modelo final ya monta el propulsor de una Suzuki Hayabusa, un tetracilíndrico que tiene una cilindrada de 1.340cc, una potencia de 210 CV y un par máximo de 163 Nm.
Se asocia a una caja de cambios de seis velocidades y a un sistema de tracción trasera, directo si se monta el eje de una rueda o con un diferencial si ya se ha transformado a las cuatro. El resultado es una aceleración de 0 a 100 km/h en 2,8 segundos. Sin embargo, Ryn Motors va a ofrecer un motor superior, con turbo, que eleva el rendimiento hasta los 290 CV.
Ya se han abierto las reservas para el FP3, con un precio de partida de 78.499 dólares y unas entregas iniciales previstas para este noviembre.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram
El coche que Melissa Jiménez y Fernando Alonso no podrán utilizar ahora que son padres
Compra el Mercedes de sus sueños, destapa un fraude de 160.000 kilómetros y la justicia no le da la razón