Integrar las carreteras dentro de las ciudades no es sencillo, en cada una se opta por una solución diferente, pero cuando se acomete una obra de tal magnitud como el soterramiento de la M-30, es algo complicado, se mire por donde se mire. Desde que se hizo, los accesos a la vía de circunvalación son muy diferentes en toda la capital, pero hay algunos que ponen en aprietos a los conductores madrileños, especialmente el de Marqués de Vadillo.
Situado en la zona sur de la ciudad, al comienzo de la Calle del General Ricardos, es una entrada a la M-30 bastante compleja en la que, si uno no está acostumbrado, puede acabar perdido y circulando en la dirección completamente contraria a la deseada.
Más información
Hay cuatro carriles, cada uno con sus propias indicaciones, tanto en los carteles superiores como en el propio asfalto, pero la gran afluencia de tráfico en la zona hace que, si no se tiene muy claro el camino a seguir, pueda acabarse en problemas.
Cuatro opciones a elegir
El izquierdo permite tomar la M-30 en dirección oeste, hacia la A-5 y la A-6, en una bajada con una curva más o menos cerrada pero que no tiene mucha pérdida. Sin embargo, junto a éste hay otro que no entra en la vía, si no que permite cruzar por encima de ella para acabar saliendo en la glorieta de Pirámides y para acceder también a la glorieta de Puerta de Toledo.
Los dos derechos son para coger la carretera en dirección este, pero en este caso es importante elegir bien, porque una sale mucho más adelante que la otra, perdiéndose las primeras salidas.
La autovía principal más próxima es la A-42, la carretera de Toledo, y la única manera de ir hacia ella es situarse en el carril más a la derecha, para tomar el desvío en poco más de un kilómetro.
El carril intermedio derecho, por su parte, dirige el tráfico más lejos, por lo que está pensado para quienes tienen que ir en dirección A-3, hacia Valencia, o la A-2 (Barcelona) o la A-1 (Burgos).
La complicación principal del punto no es tanto las múltiples direcciones que se pueden tomar, aunque es mucha información que procesar si no se tiene claro de antemano, si no que está justo a la salida de una rotonda de tres carriles. Esto hace que el tráfico suela colapsarse y que los conductores que no conocen la zona hagan maniobras abruptas que cogen a los demás por sorpresa.
El vídeo del día

Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram
Los radares que más multan en Madrid en 2025: la M-30 concentra las sanciones y el Ayuntamiento recauda 4.500 euros por hora
Cuidado si te dicen que tienes una rueda pinchada: el testimonio de una joven que aparcó su coche en esta zona de Madrid