La presencia de socavones, grietas profundas o un mantenimiento deficiente define el paisaje actual de muchas infraestructuras viales. El conductor se ve forzado a circular por calzadas cuyo deterioro es evidente, una situación de riesgo que termina provocando desperfectos reales en componentes clave como la amortiguación, las llantas o los neumáticos del vehículo.
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El afectado tiene la posibilidad de exigir la reparación de cualquier daño derivado de una carretera que no se encuentre en condiciones óptimas de seguridad. Para que este procedimiento llegue a buen puerto, el usuario debe cumplir con un protocolo riguroso y aportar evidencias claras, ya que cualquier omisión en el expediente administrativo resultará en la pérdida del derecho al reembolso.
La base legal de esta reclamación reside en el artículo 106 de la Constitución española, el cual garantiza que todo ciudadano sea indemnizado por las lesiones sufridas en su patrimonio debido al funcionamiento de los servicios públicos. No obstante, la normativa excluye de esta responsabilidad los daños provocados por causas de fuerza mayor, tales como desastres naturales o eventos climáticos extremos.

Reclamar daños por una carretera en mal estado
Cualquier conductor que sufra, entonces, desperfectos en su vehículo debido a una carretera en mal estado puede reclamar al titular de la vía el pago o compensación económica correspondiente por los daños. Desde el RACE explican el paso a paso.
- Identificar al titular de la vía: el responsable de los daños o lesiones ocasionados a las personas o vehículos será el titular de la carretera, que puede ser el Estado, una comunidad autónoma, una diputación provincial o un ayuntamiento.
- Reunir testigos y pruebas: es importante presentar testigos del suceso, la factura de la reparación, el informe médico, etc. El daño debe ser una consecuencia directa del estado del asfalto.

Además de estos pasos, también se puede solicitar ayuda a entidades especializadas. Desde asociaciones de consumidores hasta servicios jurídicos, es fundamental pedir la asistencia necesaria a las organizaciones que están acostumbradas a trabajar en estos ámbitos.
Otro consejo es utilizar las redes sociales. A través de los perfiles de las administraciones públicas, como la DGT o el titular de la carretera, se puede encontrar el apartado de quejas y sugerencias o un formulario de contacto directo.
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