Así ha evolucionado la palanca de cambios a lo largo de los años
De una sencilla palanca hasta el cambio de marchas automático, refleja una evolución centrada en la ergonomía y el confort.
Por EL MOTOR
Foto 1 de 6
Años 50
De estilo americano, era habitual encontrar la palanca integrada en la columna de dirección. No resultaba particularmente cómodo, pero permitía que en los asientos delanteros hubiera sitio para hasta tres personas.
Foto 2 de 6
Años 60
Modelos como el Seat 600 pasaron ya a la configuración habitual, con la palanca de cambios entre las plazas delanteras, aunque con la sencillez de tratarse únicamente de una barra con el pomo en su extremo.
Foto 3 de 6
Años 70
La siguiente evolución pasa por mejorar su ergonomía y aumentar el número de marchas, lo que sirve para jugar más con el motor y obtener una respuesta de este mucho más rápida.
Foto 4 de 6
Años 80
Continúa un cambio paulatino aunque sin muchas novedades. Las principales incorporaciones consisten en materiales más agradables al tacto y una forma que se adapte mejor a la mano.
Foto 5 de 6
Años 90
Durante los 90 se normalizan los cambios de seis relaciones, que desahogan el motor en la marcha más larga.
Foto 6 de 6
El presente
Cada vez son más comunes los cambios automáticos, que resultan más cómodos de usar. Además, algunos tipos concretos, como el DSG de doble embrague, son también muy rápidos.