Los tiempos de recarga, aunque han avanzado considerablemente, siguen siendo uno de los inconvenientes que muchos conductores encuentran a la hora de plantearse dar el salto a los coches eléctricos. Pero la excusa empieza a quedarse anticuada con los avances que están realizando distintas compañías, como por ejemplo el último invento de BYD, que hace que recargar sea tan rápido como repostar.
La marca china acaba de presentar su tecnología FLASH Charging, que combina un nuevo tipo de cargador ultrarrápido que opera a la mayor potencia vista hasta la fecha y una batería Blade Battery de nueva generación que es capaz de soportarla.
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La batería del fabricante es una de las más famosas del mundo y la utilizan también otras marcas externas, pero ahora presenta la Blade Battery 2.0, una versión evolucionada para la que afirman haber completado un proceso de desarrollo de 6 años.
BYD señala que la mejora principal radica en que ha conseguido aumentar la densidad energética de la pila en un 5% a la vez que también crece de manera significativa la velocidad de carga. Es algo que ha logrado con el ‘FlashPass’, un sistema de transporte iónico que cuenta con tres innovaciones clave:
- El cátodo “Flash-Release”: que permite un empaquetamiento denso y una rápida desintercalación de los iones
- El electrolito “Flash-Flow”: que logra una alta conductividad iónica y agiliza la movilidad de los iones gracias a un proceso de optimización de alta precisión impulsado por Inteligencia Artificial
- El ánodo “Flash-Intercalate”: que cuenta con una estructura multidimensional de inserción de litio que permite intercalar los iones de litio a altas velocidades
¿En qué se traducen todos estos tecnicismos para el usuario de un coche eléctrico? En que la batería es capaz de pasar del 10 al 70 % de carga en 5 minutos y que pasar del 10 al 97 % solo necesita 9 minutos. Son ya tiempos muy parejos a lo que se tarda en llenar el depósito de gasolina de un coche grande.
BYD anuncia que incluso a bajas temperaturas, que son el mayor enemigo de la recarga, de hasta -30°C, el sistema es capaz de cargar una Blade Battery 2.0 del 20 al 97 % en 12 minutos.
La compañía china también comparte que destaca en aspectos relacionados con la durabilidad. Por un lado, superó con éxito una prueba de fuga térmica sin incendio ni deflagración tras provocar un cortocircuito simultáneo en cuatro celdas, incluso con temperaturas superiores a 700°C. Por otro, en comparación con la Blade Battery original reduce un 2,5% su degradación.
FLASH Charger, un nuevo tipo de recarga
De nada sirve tener una batería que pueda cargar a potencias enormes si no hay un cargador que pueda suministrar esa cantidad de energía. Es por eso que la Blade Battery 2.0 forma equipo con el FLASH Charger, que quiere revolucionar las estaciones de recarga de varias maneras.
El motivo principal es que es capaz de suministrar hasta 1.500 kW de electricidad a través de un único conector, lo que permite velocidades de carga muy superiores a las promedio en el sector.
Además, presenta un diseño en forma de ‘T’ que busca solventar algunas de las quejas habituales sobre las estaciones de carga, que se suelen tachar de incómodas o poco higiénicas. Con este formato se evita la suciedad y permite descolgar el conector para colocarlo con comodidad allá donde esté el puerto de carga en el coche.
Por el momento los FLASH Charger solo están en China, pero hasta la fecha ya se han instalado 4.239 estaciones y la intención es que haya 20.000 operativas antes de finales de este año.
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