Aparcar el coche en la calle implica una serie de riesgos que van más allá de lo que pueda sufrir el vehículo ante las inclemencias meteorológicas. Puede sufrir toques de otros conductores, las consecuencias de estacionar cerca de un árbol… o la acción de los vándalos.
Es lo que ha ocurrido en Palma de Mallorca. Varios conductores han sido víctimas de unos grafiteros que han elegido sus vehículos, aparcados en las calles del centro, como soporte para sus acciones. ¿Qué ayuda pueden esperar del seguro? Todo dependerá de lo que hayan contratado.
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Antes de entrar de lleno en cómo actúan las distintas pólizas en una situación como esta, hay que tener claro qué es un acto vandálico contra la propiedad privada: acciones que causan desperfectos y que han sido provocados hacia un vehículo con la única y exclusiva intención de causar daños.
Dentro de esta definición entrarían las roturas de espejos y de lunas, abolladuras, arañazos, pintadas, grafitis y el incendio. A la hora de hacerse cargo de cualquiera de estos daños, es el culpable quien corre con los gastos.

La clave: ¿qué seguro tiene el conductor?
La clave está en que, en muchas ocasiones, no es posible localizar al autor o autores. Si es así, la indemnización por la reparación de los daños recae en el seguro: aquí es donde entra en juego el tipo de póliza que haya contratado el conductor.
No todos los seguros cubren daños como los grafitis en la carrocería. Para garantizar la protección a la hora de sufrirlos es necesario haber contratado la cobertura de daños propios.

Las diferencias entre tipos de seguros
Las pólizas a todo riesgo, con o sin franquicia, la incluyen siempre: por lo tanto, el seguro reparará y pintará la carrocería. Eso sí, si tiene franquicia, la compañía correrá con la cantidad que sobrepase esa cifra: llegar hasta ella será responsable del conductor.
Si, en su momento, el dueño del coche optó por un seguro a terceros ampliado todo dependerá de las coberturas que añadió. Si entre ellas está la de daños propios, la aseguradora sí se haría cargo de los grafitis. En caso de tener un terceros simple, no estarán cubiertos.

Lo que se queda fuera
Por último, hay que tener en cuenta que las compañías de seguros excluyen algunos daños de las coberturas y esto lo aplican a todas las pólizas: independientemente del tipo que sea. Normalmente, siempre correrán a cargo del conductor:
- Daños que afecten exclusivamente a los neumáticos o al equilibrado de las ruedas.
- Daños derivados de actos de terrorismo, rebelión, sedición, motín o tumulto popular.
- Daños causados por actuaciones de las Fuerzas Armadas o de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en tiempos de paz.
En estos casos, no lo cubriría la aseguradora sino el Consorcio de Compensación de Seguros.
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