Un coche ha sido captado circulando en sentido contrario en un tramo de la A‑3, justo antes del enlace con la N‑322 en dirección Requena y Albacete. El vehículo avanzaba completamente desorientado, poniendo en riesgo a los conductores que venían de frente y obligando a varios a detenerse y echarse hacia un lado para evitar cualquier accidente.
Más información
El vídeo, grabado y publicado en TikTok por la pasajera de uno de los vehículos que se encontró la escena, muestra cómo el coche avanza con total tranquilidad. En pocas horas, las imágenes se viralizaron.
A pesar de que la Guardia Civil ya se encontraba en la zona para controlar la situación y un cartel luminoso alertaba a los conductores de la presencia de un vehículo en sentido contrario, el coche continuó avanzando. Finalmente, la Guardia Civil y la Policía desplegaron un dispositivo para interceptarlo, situándose unos metros más adelante.
¿A qué cargos se enfrenta?
De todas las infracciones que se pueden cometer al volante, la conducción temeraria es una de las más graves. Pero la tipificación de esta acción es muy difusa, ya que abarca varios tipos de conductas y, en algunos casos, puede quedar a criterio del agente de la autoridad.
Para empezar, y según reza el artículo 380 del Código Penal, la conducción temeraria consiste en “conducir un vehículo de motor o un ciclomotor con temeridad manifiesta y pusiere en concreto peligro la vida o la integridad de las personas”. Es decir, toda acción que ponga en riesgo la seguridad, tanto propia del conductor como de sus acompañantes u otros usuarios de la vía.

Este artículo continua con las posibles consecuencias: “Será castigado con las penas de prisión de seis meses a dos años y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior, de uno hasta seis años”.
La multa puede ir desde los 200 euros y la retirada de cuatro puntos del carné, hasta su retirada completa y el ingreso en prisión.
¿Cuándo se considera conducción temeraria?
Son varias las circunstancias que pueden ser consideradas como conducción temeraria. Entre ellas está la de conducir con un nivel de alcohol en sangre por encima de lo legal o haber consumido drogas.

También se considera conducción temeraria hacerlo en sentido contrario a la marcha, conducir a una velocidad muy superior a la permitida o no respetar las señales de tráfico y con ello poner en riesgo a otros usuarios.
De estos, conducir en sentido contrario puede ser especialmente delicado. De hecho, se reguló la conducción temeraria como delito en la reforma penal del año 1989 debido a la especial alarma social que por entonces generaba el supuesto concreto de los llamados “conductores homicidas”, una acción a medio camino entre el delito de riesgo y la tentativa de homicidio.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram
Maniobras temerarias en Alcorcón: un conductor de BMW pone en peligro a otro vehículo y las imágenes lo demuestran