A lo largo de la última década la presencia de pantallas en los coches se ha democratizado. Lo que antes estaba reservado a modelos premium o de segmentos superiores ahora es común en todos los vehículos nuevos, con pantallas cada vez más grandes. Esto, que es un avance tecnológico, tiene su punto negativo porque son un elemento que distrae a los conductores, lo que puede provocar accidentes. Para evitarlo, Volvo cree que la solución está en las letras.
Estudios han demostrado que, cada vez que el conductor mira a la pantalla central de su vehículo, posa la mirada en ella en entre uno y dos segundos. Parece poco tiempo, pero circulando a 100 km/h se recorren 27 metros en un segundo, distancia suficiente como para que ocurra cualquier imprevisto.
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Para minimizar el problema, la marca sueca ha unido fuerzas Dalton Maag, un estudio de diseño que le ha ayudado a crear Centum, una nueva tipografía que aplicará a sus coches a partir de 2026 y que permitirá leer más rápido, lo que hará que las distracciones sean más breves.
No es la primera vez que Volvo tiene una tipografía propia, ya que sus vehículos ya han hecho gala de la Volvo Brood y la Volvo Sans, pero sí supone el debut de una tipografía concebida con la seguridad en mente.
Una letra diseñada para los coches
El equipo de diseño la ha creado pensado específicamente en los desafíos ópticos que se producen en un coche, que no son los mismos que, por ejemplo, hay en una pantalla de teléfono móvil. La visión se puede ver afectada por las vibraciones, el ángulo desde el que mira el conductor, los deslumbramientos provocados por los faros, etc.
Por eso, la fuente final prioriza la legibilidad, con una geometría sencilla y abierta que permite que el ojo humano reconozca letras y números de manera rápida en cualquier situación, incluso cuando se esté sometido a un nivel alto de estrés.
El primer coche de la marca que estrenará esta tipografía será el Volvo EX60, que debutará en 2026.
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