El mundo del motor no es ajeno a las estafas: una de las más populares está relacionada con las motos. Simulan siniestros que nunca han existido o los causan implicando en ellos a terceros inocentes. El objetivo es fingir lesiones para recibir indemnizaciones: este es ‘modus operandi’ de la estafa del motorista.
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La estafa del motorista
¿Cómo actúan los autores de la estafa del motorista? Normalmente, la primera moto se para y acapara la atención de un conductor o conductora para que se acerque. Cuando lo hace, aparece un segundo motorista que choca con el coche: es quien hace las fotografías para dar parte al seguro, mientras su compañero desaparece.
Las propias víctimas explican que trabajan en parejas y, por lo general, se dirigen a mujeres que van solas en el coche. Se centran en una zona y cuando la gente se da cuenta, cambian. Algunos timadores exigen dinero en efectivo, pero la mayoría lo hacen para reclamar una indemnización por las lesiones sufridas.

Cómo evitar ser víctima de la estafa del motorista
Las autoridades aconsejan a los conductores que estén alerta para identificar conductas inusuales sobre el asfalto y que tengan especial cuidado en los cruces. Si se ven envueltos en una situación de este tipo, deben fotografiar ambos vehículos con todo lujo de detalles y tomar nota de datos como la matrícula o la identidad del conductor.
No está de más buscar testigos y comprobar si alguna cámara ha registrado lo ocurrido. Y, por supuesto, hay que ponerse en contacto con la compañía de seguros para informar de lo sucedido.

El ejemplo de Reino Unido
Hay países, como Reino Unido, en los que el número de víctimas es especialmente preocupante. Según la Oficina de Fraude en Seguros (IFB), entre 2021 y 2023, 2.250 conductores de Londres fueron víctimas de accidentes forzados por motoristas que querían cobrar dinero.
Algo que confirma la aseguradora Allianz: la delincuencia se multiplicó por 60 en 2023. Los conductores londinenses de turismos son los más afectados: sobre todo los de la zona sur de la ciudad, donde tuvieron lugar el 42% de los incidentes reportados.
La IFB estima que el valor de estas reclamaciones falsas supera los 27 millones de libras (32 millones de euros, según el cambio actual) y, además, creen que miles de conductores han sido víctimas sin darse cuenta.
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