El Peugeot 408 nació como un crossover de estilo coupé bastante llamativo y ahora, años después de su lanzamiento, recibe una importante renovación con la que estrena un estilo más acorde a los lanzamientos recientes de la marca y también mejora sus opciones mecánicas.
Mantiene sus 4,69 metros de longitud y unas proporciones muy atléticas que transmiten una gran sensación de dinamismo, pero cambia su lenguaje de diseño. Como es habitual, es el frontal el que reúne el mayor protagonismo en lo que a modificaciones se refiere. Los faros principales en forma de tres tiras LED ahora se prolongan hasta unirse entre sí, con una gran parrilla que replica el formato de listones, aunque sin estar iluminado.
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En una escala de importancia menor, se suman nuevos diseños de llantas en tamaños de 17, 19 y 20 pulgadas, así como un nuevo color de carrocería, el Flare Green.
En el interior Peugeot sigue con su apuesta personal por el i-Cockpit, un puesto de conducción que combina un volante de tamaño muy compacto, un cuadro digital de 10 pulgadas, una pantalla táctil del mismo tamaño y los i-Toggles, botones en la consola central cuya función es completamente personalizable.

El maletero tiene un volumen de hasta 536 litros que, al abatir el asiento trasero en proporción 60/40, aumenta hasta los 1.611 litros, creando una superficie en la que se pueden cargar objetos de hasta 1,89 m de largo.
Tres niveles de electrificación
El renovado Peugeot 408 lo apuesta todo a la electrificación, con una gama mecánica conformada por tres motorizaciones que siempre le hacen valedor de las etiquetas ECO y CERO de la DGT.
La de acceso es el 408 Hybrid, que combina un motor de gasolina de 145 CV con un sistema microhíbrido de 48V y con una caja de cambios automática electrificada de doble embrague y seis marchas. La marca anuncia un consumo de cinco litros cada 100 kilómetros y que en conducción urbana puede operar en modo eléctrico durante el 50% del tiempo.
Por encima está el híbrido enchufable, que asocia un motor de gasolina de 180 CV con uno eléctrico de 92 kW, logrando una potencia conjunta de 240 CV. El sistema se completa con una transmisión e-DCS7 de doble embrague y siete relaciones, además de con una batería de 14,6 kWh de capacidad. Gracias a ella puede funcionar en modo eléctrico durante 85 kilómetros. Puede cargarse en corriente alterna a 7,4 kW, tardando dos horas y cinco minutos en rellenarse por completo.
Por último, el Peugeot E-408, la versión eléctrica, pero que no es la más potente de la gama. Desarrolla 157 kW (213 CV) y 343 Nm de par máximo. Está alimentado por una 58,2 kWh de capacidad, lo que, combinado con un consumo de 14,7 kWh cada 100 kilómetros, le da un alcance de 456 kilómetros. Admite cargas en corriente continua hasta a 120 kW, pasando del 20 al 80 % en 30 minutos.
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