En las comunidades de vecinos, el aparcamiento suele generar conflictos frecuentes: especialmente cuando no se respetan los límites de cada plaza. Este problema aparece cuando alguien encuentra un vehículo ocupando su espacio asignado, lo que provoca la duda de qué pasos tomar para resolver la situación.
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Aunque el garaje pertenece a las zonas comunes del edificio, cada plaza de aparcamiento es de uso privado. Su propietario tiene derecho a emplearla, pero siempre dentro de los límites físicos establecidos. Es decir, la propiedad de cada titular se extiende hasta el final del espacio que le corresponde.
La LPH es clara
De acuerdo con la Ley de Propiedad Horizontal (LPH), ocupar una plaza ajena constituye una invasión de propiedad privada. El primer paso recomendado es identificar al propietario del coche y hablar con él de forma directa. Una vez localizado, conviene explicarle el inconveniente y solicitarle que retire su vehículo cuanto antes.

Si el propietario del vehículo ignora la petición y no abandona la plaza tras ser avisado, se puede recurrir a lo establecido en la Ley de Propiedad Horizontal. El artículo 7.2 permite iniciar una acción de cesación, siempre que la junta de propietarios lo apruebe en una reunión convocada para ello.
En la práctica, este procedimiento implica comenzar un proceso judicial ordinario. Para ello es necesario presentar una demanda acompañada del requerimiento previo enviado al infractor y del acuerdo de la junta. El juez puede ordenar la retirada inmediata del coche como medida cautelar e imponer sanciones si la conducta continúa.
¿Una denuncia es posible?
También existe la posibilidad de presentar una denuncia, tanto de forma individual como a través de la comunidad. Para ello resulta fundamental recopilar pruebas que demuestren que la plaza ha sido ocupada indebidamente, asegurando que puedan sostener el procedimiento.
Una vez reunidas las pruebas, se debe informar a la policía para que inicie el proceso correspondiente. Si se confirma la infracción, el vehículo podrá ser retirado y llevado al depósito municipal hasta que se resuelva la situación.
Cuando no es posible identificar al propietario del coche, lo más recomendable es comunicar la incidencia al presidente de la comunidad o al administrador de la finca. Ellos actuarán como intermediarios para localizar al dueño y aplicar el régimen sancionador interno si procede. En caso de no encontrarlo, será necesario acudir a la vía judicial para obtener una solución definitiva.
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