España se consolida hoy como un actor indispensable en el tablero automovilístico global, reafirmando su posición como el segundo mayor fabricante de vehículos de Europa y el noveno a nivel mundial. Este músculo industrial se traduce en una red estratégica de 17 plantas de producción pertenecientes a nueve grandes grupos multinacionales, que vertebran el territorio desde Vigo hasta Martorell, pasando por Zaragoza, Valencia, Madrid y Valladolid.
Más información
Desde hoy, una nueva firma acaba de llegar para quedarse. Tras tres décadas sin que se inaugurase una factoría de vehículos de nueva planta en nuestro país, la última fue Seat Martorell en 1993, Liux ha dado el pistoletazo de salida en Azuqueca de Henares (Guadalajara). No es solo una fábrica más; es el epicentro de una propuesta que busca redefinir la sostenibilidad urbana mediante materiales nunca vistos en la producción en serie.

Fuerte inversión y empleo
El proyecto liderado por Antonio Espinosa de los Monteros, David Sancho Domingo y Othman Ktiri no ha escatimado en ambición. Con una inversión de 30 millones de euros prevista para los próximos cinco años, la planta de 6.000 m² no solo albergará la producción, sino también áreas de I+D y oficinas. El impacto local es inmediato: se estima la creación de 185 empleos directos y 300 indirectos, devolviendo a Castilla-La Mancha el protagonismo industrial que no veía en el sector desde hace un siglo.
“Con esta primera apertura en Castilla-La Mancha, reafirmamos nuestro compromiso por la producción y la atracción de talento nacional”, ha asegurado Espinosa de los Monteros, CEO de la marca. Por su parte, el presidente regional, Emiliano García-Page, ha destacado que este proyecto sitúa a la comunidad como un referente en tecnología aplicad a a la movilidad sostenible.

Carrocería de lino y eficiencia modular
El verdadero protagonista que saldrá de estas líneas de montaje es el Liux Big. Se trata de un cuadriciclo pesado de categoría L7e y 2,7 metros de largo, diseñado específicamente para la circulación de las grandes urbes. Su gran innovación reside en su carrocería de fibra de lino reciclable, un material biocomposite que rompe con la dependencia del plástico y el metal.
- Autonomía y carga: estará disponible con dos opciones de batería (15 y 20 kWh), ofreciendo rangos de 175 y 230 kilómetros, respectivamente.
- Sostenibilidad: su proceso productivo reduce la huella de carbono un 40% respecto a un eléctrico convencional y hasta un 80% comparado con un SUV de combustión.
- Capacidad industrial: aunque las operaciones comienzan este primer trimestre de 2026, la marca prevé alcanzar una capacidad de 15.000 vehículos anuales para 2028.

Un futuro sostenible “made in Spain”
La llegada de un nuevo actor al sector de la automoción siempre es una gran noticia. Si, además, la firma es española y se asienta en la provincia de Guadalajara, es un soplo de aire fresco para el empleo y para una industria que necesita soluciones disruptivas. Lo cierto es que, con un diseño modular y baterías optimizadas, el Liux Big se posiciona como una herramienta clave para la transición energética en España. El futuro de las ciudades, para esta nueva compañía, quiere escribirse en fibra vegetal y movilidad eléctrica de vanguardia.

Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram
El nuevo biplaza eléctrico que se podrá conducir con el carné B1
Este es el coche coche más buscado en Google en 2025: no lo imaginarías, pero tiene sangre española