El SUV de 1.156 CV que desafía a los superdeportivos: así es el nuevo Porsche Cayenne Turbo Electric

Probamos el Cayenne más potente de la historia: una bestia eléctrica capaz de bajar de los 2,5 segundos en el 0 a 100 km/h sin renunciar al confort familiar.

Porsche Cayenne Turbo Electric

¿Es posible que un SUV eléctrico de más de dos toneladas se comporte como un auténtico deportivo de pura cepa? Porsche ha despejado cualquier duda con el lanzamiento del nuevo Porsche Cayenne Electric, un modelo que no solo hereda el ADN del fabricante de Stuttgart, sino que lo proyecta hacia una nueva dimensión altamente tecnológica.

Disponible en dos versiones (el Cayenne y el estratosférico Cayenne Turbo Electric), este SUV redefine lo que se espera de la movilidad sostenible sin renunciar a la emoción. Por eso, este artículo analiza las claves de por qué se va a convertir en un objeto de deseo para cualquier entusiasta del motor.

Porsche Cayenne y Cayenne Turbo Electric
Porsche Cayenne y Cayenne Turbo Electric.

Un deportivo para toda la familia

Más allá de su rendimiento en carretera, el nuevo Cayenne Electric destaca por una polivalencia y un nivel de personalización sin precedentes en la saga. Por primera vez en un Porsche, este SUV crece hasta los 3,02 metros de batalla, lo que se traduce en un espacio interior significativamente mayor para los pasajeros de las plazas traseras. Asimismo, dispone de un maletero que, sumando el compartimento delantero o ‘frunk’ de 90 litros, alcanza una capacidad de carga de hasta 1.588 litros. Sus medidas generales también son impresionantes: 4,98 metros de largo, 1,98 de ancho y 1,67 metros de alto.

La experiencia a bordo se transforma con el sistema Porsche Driver Experience, que introduce una pantalla curva OLED de 14,25 pulgadas y, como novedad absoluta, un sistema de calefacción de superficies en reposabrazos y paneles de puertas para un confort térmico inmediato. Además, la marca ha elevado el listón de la exclusividad con detalles como el techo panorámico con control de luz variable, capaz de volverse opaco por segmentos.

Porsche Cayenne Turbo Electric
Interior del nuevo Cayenne Electric con la espectacular pantalla curva central.

Un corazón de carreras

La variante Turbo Electric se posiciona como el Porsche de producción más potente de la historia. Desarrolla una potencia asombrosa de 850 kW (1.156 CV) con el sistema overboost activado. Esta fiera es capaz de catapultarse de 0 a 100 km/h en apenas 2,5 segundos y el 0 a 200 km/h en tan solo 7,4 segundos, alcanzando una velocidad punta de 260 km/h. Es, literalmente, el rendimiento de un superdeportivo empaquetado en un formato familiar y versátil.

Ponerse al volante de un coche capaz de ofrecer esas aceleraciones podría considerarse una línea roja para muchos posibles compradores, pero nada más lejos de la realidad. Durante la prueba dinámica, por carreteras abiertas al tráfico, el Cayenne Turbo Electric se comportó de manera extraordinaria. Sí, es un modelo al que se le puede sacar toda esa potencia (de manera controlada), pero también conducirlo como un utilitario cuando sea necesario. Por su parte, el Cayenne se queda ‘solo’ en 325 kW (442 CV) y una aceleración d e 0 a 100 km/h en 4,8 segundos.

Porsche Cayenne Turbo Electric
Frontal del Cayenne Turbo Electric con las entradas de aire dinámicas.

Eje trasero direccional y tecnología activa

Para domar semejante despliegue de fuerza, Porsche ha dotado al Cayenne de un eje trasero direccional opcional. Este sistema permite que las ruedas traseras giren hasta cinco grados, lo que reduce el radio de giro en ciudad y aporta una estabilidad quirúrgica en curva a altas velocidades. Además, el debut del sistema Porsche Active Ride marca un antes y un después.

Este sistema compensa los movimientos de la carrocería en tiempo real, manteniendo el coche paralelo al asfalto incluso en frenadas, aceleraciones intensas o giros bruscos, logrando un equilibrio perfecto entre confort de marcha y precisión dinámica. Evidentemente es que, ya sea en vías rápidas o carreteras reviradas de segundo orden, el nuevo Cayenne Electric es un modelo fantástico. El absoluto equilibrio de esta suspensión, unido al tarado de su chasis, lo convierte en uno de los coches más excitantes de conducir de los últimos años.

Porsche Cayenne Turbo Electric
Trasera del Cayenne Turbo Electric con los ‘aeroblades’ desplegados para ayudar a la estabilidad y la aerodinámica.

Del asfalto al off-road extremo

No hay que dejarse engañar por su silueta aerodinámica de 0.25 Cx. El Cayenne Electric también es un auténtico todoterreno. Gracias a su suspensión neumática de altura regulable, el vehículo puede elevarse para sortear obstáculos muy complicados. Con el paquete Off-Road opcional, mejora sus ángulos de ataque hasta los 25 grados y añade protecciones específicas, demostrando una capacidad fuera del asfalto sorprendente para un eléctrico.

Durante la prueba dinámica en la Basella (Lleida), además de por sus carreteras de montaña, el nuevo Cayenne se atrevió con algunas zonas muy complicadas del circuito 4×4 de “BaSSella Experiences”. Lo cierto es que la sorpresa fue mayúscula al comprobar cómo un modelo que se sitúa muy por encima de las dos toneladas de peso es capaz de desenvolverse al nivel de auténtico todoterreno con bloqueos de diferencial.

Además, la actual piloto de desarrollo del equipo Porsche de Fórmula E, Gabriela Jílková, demostró a la prensa especializada de lo que es capaz el nuevo Cayenne Electric en una pista de tierra de autocross a velocidades endiabladas. Su aceleración instantánea, la suspensión y la buena puesta a punto del chasis permiten plantar cara en una pista revirada a los modelos con motor de combustión.

Porsche Cayenne Turbo Electric
El comportamiento fuera del asfalto es digno de un 4×4 especializado.

Inducción y potencia de carga

Aunque sí hay un punto destacado en el nuevo Porsche Cayenne Electric, es su carga por inducción. Al igual que un teléfono móvil se coloca encima de las superficies de carga de las que dispone cualquier coche moderno, este SUV también se puede recargar sin enchufarle ningún cable. Solo hay que llevar el Cayenne hasta la placa de carga por inducción que se debe instalar en el suelo del garaje, situarse encima de ella y dejar que la electricidad haga todo el trabajo.

Además, admite cargas, esta vez por cable, de hasta 400 kW. Esto significa que se puede recuperar más de 315 kilómetros de autonomía en apenas 10 minutos, eliminando la ansiedad por la autonomía en viajes largos.

Cuenta con una arquitectura de 800 voltios y, gracias a su batería de 113 kWh brutos, el Cayenne Electric homologa una autonomía WLTP combinada de 643 kilómetros y el Turbo de 624 kilómetros. Es un coche diseñado para viajar, apoyado por una capacidad de recuperación de energía de hasta 600 kW durante la frenada, una cifra similar a la de un monoplaza de Fórmula E.

Porsche Cayenne Turbo Electric
Sistema de carga inductiva con la placa en el suelo del garaje.

Disponibilidad y precios

La firma de Stuttgart ha asegurado que la personalización de este nuevo modelo va a ser casi ilimitada, asegurando que cada unidad sea tan única como su conductor. Existen 13 colores exteriores, nueve diseños de llantas y cinco paquetes interiores, lo que le otorga más de 100 combinaciones posibles. Además, existe la posibilidad de crear un modelo único a través del programa Sonderwunsch.

Los nuevos Porsche Cayenne Electric y Turbo Electric ya se encuentran disponibles en la web y en los concesionarios que la marca tiene repartidos por España. Los precios quedan de la siguiente manera:

  • Cayenne Electric: desde 108.296 euros
  • Cayenne Turbo Electric: desde 169.124 euros

Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram

Newsletter El Motor

Recibe la newsletter de EL MOTOR con toda la actualidad del mundo del automóvil y la moto, tecnología, seguridad, conducción y eficiencia.

Apúntate

Servicios EL MOTOR

Encuentra los mejores talleres, seguros, autoescuelas, neumáticos…

BUSCAR