Puede que para ver un panorama en el que los coches completamente autónomos dominen las carreteras todavía quede tiempo, pero los avances en esta tecnología ya son notables. Forman parte de los sistemas de asistencia a la conducción (ADAS) que incluyen todos los coches modernos, pero hay un área en la que su labor es especialmente llamativa: el aparcamiento automatizado.
Esto no es algo completamente nuevo, puesto que distintos modelos llevan ofreciendo funciones de este tipo desde hace tiempo, pero la evolución que han experimentado es espectacular. Los primeros sistemas se basaban en ayuda acústica con los sensores, luego se pasó a giros de volante automáticos, pero en los que el conductor seguía usando los pedales… y ahora hay coches que son más capaces de aparcar que los propios conductores.
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Son varias las marcas que ofrecen sistemas de aparcamiento completamente autónomo en sus coches, en muchos casos pudiendo ordenarlo incluso desde una aplicación móvil, pero se ha hecho viral en redes el sistema de un coche chino, un Xpeng.
El vídeo muestra cómo, desde la pantalla central, se pude seleccionar la maniobra y cómo el vehículo la realiza completamente por su cuenta:
El automóvil dispone de un sistema de cámaras de 360 grados que muestra, desde una perspectiva cenital, los alrededores. La figura del coche está en el centro y el usuario simplemente tiene que pulsarla con el dedo y arrastrarla hacia el lugar en el que quiere aparcar. No solo eso, también puede elegir en qué dirección quede que quiere orientado.
Una vez decidido, solo tiene que pulsar un botón en la pantalla para que comience la operación. En el ejemplo que se puede ver en el vídeo, el coche maniobra en una zona relativamente estrecha y es capaz de hacer todos los movimientos necesarios para conseguir un aparcamiento perfecto sin mucho problema.
Una tecnología cada vez más común
Todavía a día de hoy, sigue resultando llamativo ver a alguien en el puesto de conducción, con los brazos cruzados, mientras que el coche se mueve por su cuenta. Sin embargo, es algo cada vez más extendido y, hablando concretamente de aparcamiento, la marca china NIO lo utiliza de manera avanzada en sus estaciones de intercambio de baterías.
El conductor aparca su coche en frente de la estación y e l propio automóvil se encarga solo: comienza a realizar las maniobras para entrar en la construcción y luego la plataforma hace las correcciones y ajustes de posición necesarias para reemplazar una batería por otra.
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