La implantación de un sistema de retirada rápida de vehículos en carreteras de alta densidad está más cerca que nunca. Así lo aseguró Pere Navarro, director general de Tráfico, durante su participación en el eMobility Expo World Congress–MOW 2026, celebrado en Málaga.
“Se va a resolver porque todos estamos de acuerdo”, afirmó, dejando claro que el consenso institucional es total para poner en marcha un protocolo solucione un problema particular de algunas carreteras canarias, como la TF-5 o la GC-1. Según ha publicado la Cadena Ser en Las Palmas, Navarro ha confirmado que las administraciones implicadas coinciden en la urgencia de aplicar este modelo.
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La idea es sencilla, directa y de impacto inmediato: la Guardia Civil avisaría automáticamente a la grúa más próxima, que trasladaría el vehículo a su base en cuestión de minutos. El coste de ese servicio lo asumiría después “el que vaya a buscarlo, ya sea particular o aseguradora”, explicó el propio Navarro, quien remarcó que esa es la línea de compromiso actual.
El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha adelantado que la implantación del proyecto piloto está prevista para el próximo verano. Será gestionado por la jefatura provincial de Tráfico, a partir del trabajo ya realizado por los cabildos de Gran Canaria y Tenerife.
En el caso grancanario, Morales ha asegurado que el Cabildo asumirá el coste de las grúas que intervengan en los incidentes, aunque varios detalles aún deben concretarse: número de unidades, horarios operativos y cobertura exacta de la medida.
Averías, pequeños golpes y el efecto ‘mirón’
La necesidad de un sistema de grúas exprés no es casual. Cada día, miles de conductores escuchan en la radio advertencias como esta: “Cuatro kilómetros de retención a causa del efecto ‘mirón’ por un accidente”. Buena parte de los atascos se generan no por el incidente en sí, sino por la reacción humana de ralentizar la marcha para observar qué ha ocurrido.
Este fenómeno causa pérdida de fluidez, despistes e incluso choques en cadena. La DGT recuerda que las distracciones están detrás de uno de cada tres siniestros mortales en España, por lo que cualquier medida que reduzca el tiempo en que un vehículo permanece detenido en un carril repercute directamente en la seguridad vial.
El efecto mirón no solo genera retrasos innecesarios: también obliga a frenar bruscamente, cambia el comportamiento del tráfico en ambos sentidos de la marcha y dificulta la labor de los servicios de emergencia que ya están actuando sobre el terreno. Por eso, Tráfico insiste en tres mensajes clave: circular con normalidad al pasar junto a un accidente, evitar reducciones bruscas de velocidad, y apartarse lo máximo posible de los vehículos de emergencia.
Lo mismo recomienda la Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras (ACEX) cuando se transita cerca de una obra en la vía: mantener la distancia de seguridad, guardar separación lateral y cambiar de carril si el tráfico lo permite.
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