BYD es el ejemplo perfecto de adaptación a un mercado. Cuando llegó a Europa, lo hizo con un enfoque completamente eléctrico, poniendo a la venta únicamente modelos de cero emisiones. Sin embargo, pronto se dio cuenta de que, en ciertos países del Viejo Continente, esa propuesta no se traducía en ventas. Así, decidió introducir la gasolina en la ecuación: añadió coches híbridos enchufables y su rendimiento comercial se disparó.
El primero fue el BYD Seal U DM-i, un SUV medio que se ha convertido no solo en el modelo más vendido de la marca en España, también es el líder entre los PHEV en el mercado español. A la vista de este éxito, ha seguido con la apuesta y, lo que hace hasta relativamente poco era una marca de coches eléctricos, ahora tiene en su catálogo tres vehículos que incluyen un motor de gasolina.
Más información
BYD Atto 2 DM-i
Ha sido el último híbrido enchufable en incorporarse a la gama, pero lo ha hecho por la puerta grande: es el PHEV más barato del mercado, arrebatándole el título a otro modelo chino, el MG HS. Con una longitud de 4,33 metros es un SUV pequeño, que ofrece hasta 425 litros de capacidad de maletero.

Se ofrece con dos mecánicas diferentes. La primera tiene una potencia de 166 CV y pasa de 0 a 100 km/h en 9,1 segundos. Equipa una Blade Battery de 7,8 kWh que le otorga una autonomía eléctrica de 40 kilómetros, consiguiendo una combinada de 930 kilómetros.
La segunda desarrolla 212 CV y 300 Nm, así que alcanza los 100 km/h en 7,5 segundos. Su pila es mayor, con 18 kWh, así que tiene una autonomía eléctrica de 90 kilómetros y una total de 1.000 kilómetros. Además, su consumo combinado ponderado es de 1,8 litros cada 100 kilómetros, un factor importante ahora que el precio de la gasolina está disparado.
Está disponible desde 28.200 euros.
BYD Seal 6 DM-i
Es la primera berlina híbrida enchufable que BYD comercializa en España, estando disponible tanto en formato sedán como ranchera, que recibe el apellido de Touring y cuenta con una mayor capacidad de maletero.

Ambas carrocerías emplean el mismo sistema Dual Mode Intelligent, aunque su rendimiento cambia según el acabado elegido. En el Boost desarrolla 184 CV y utiliza una batería con una capacidad de 10,08 kWh, mientras que los Comfort Lite y Comfort ofrecen 212 CV y cuentan con una pila de 19 kWh.
En el mejor de los casos la berlina tiene una autonomía eléctrica de 105 kilómetros, mientras que el familiar llega solo hasta los 100. Combinándose con el depósito de gasolina, su rango total es de hasta 1.455 y 1.350 kilómetros, respectivamente.
Está disponible desde 37.000 euros en formato berlina y desde 38.500 euros con la carrocería Touring.
BYD Seal U DM-i
Fue el modelo que puso a BYD en el mapa español, catapultando sus ventas y convirtiéndola en líder entre los coches enchufables del país. Con 4,77 metros es el mayor de los PHEV de la firma y, por eso, también tiene los sistemas de propulsión más potentes.

La versión de acceso combina un motor de gasolina 1.5 de 98 CV con uno eléctrico de 145 kW (197 CV), consiguiendo una potencia combinada de 218 CV y 300 Nm de par máximo. El sistema puede estar alimentado por una batería de 18,3 kWh, homologando 80 kilómetros de autonomía eléctrica, o por una de 26,6 kWh, con la que sube a 125 kilómetros.
Por encima hay una variante de tracción integral. En su caso el motor de gasolina es también un 1.5 de cuatro cilindros, pero su rendimiento es de 131 CV. También son más potentes los dos motores eléctricos de los que dispone, uno delantero de 150 kW (204 CV) y uno trasero de 120 kW (163 CV). En conjunto alcanza los 324 CV y 550 Nm. En su caso solo puede asociarse con la batería pequeña, por lo que su autonomía eléctrica es la menor de la gama: 70 kilómetros.
Está disponible desde 38.500 euros.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram
BYD quiere restaurar el orgullo chino: el U8 puede con la ‘Escalera al Cielo’
La OCU se pronuncia: estos son los mejores coches y las marcas más fiables