Las señales de tráfico, los semáforos y las normas básicas viales están para que el tránsito de los vehículos y los peatones sea seguro, fluido y responsable. Todos los conductores deben respetarlas para mantener el orden y, sobre todo, para evitar accidentes.
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Aun así, cada día se registran conductas imprudentes que ponen en riesgo no solo al propio conductor, sino también al resto de usuarios de la vía. Muchas de estas maniobras responden a la falta de atención o a una clara despreocupación por las normas más básicas.
Un helicóptero de Trànsit en Cataluña ha cazado a un conductor cometiendo dos infracciones graves en apenas 30 segundos. En primer lugar, el infractor no se detiene ante una señal de ‘stop’ y, a continuación, accede a una estación de ITV por el carril contrario.
Dos infracciones graves
Los Mossos d’Esquadra han difundido el vídeo a través de su cuenta oficial en X. Según han explicado, los agentes ya han denunciado al conductor por ambas infracciones. Tal y como detalla el cuerpo policial, los hechos tuvieron lugar en la carretera L‑512, a la altura de Artesa de Segre (Cataluña).

Saltarse un ‘stop’ implica ignorar una prioridad de paso que está ahí para proteger a todos los usuarios de la vía. Una distracción o una decisión imprudente en ese punto puede desembocar en un choque lateral. Este es uno de los accidentes más graves y frecuentes en cruces y rotondas.
Por otro lado, acceder a una estación de ITV por el carril contrario es todavía más peligroso. Supone invadir un espacio por el que pueden circular vehículos de frente, muchos de ellos maniobrando a baja velocidad o entrando y saliendo de líneas de inspección. Cualquier movimiento inesperado en una zona tan reducida puede provocar un golpe frontal o un atropello.
¿A qué sanciones se enfrenta?
Según recoge el Reglamento General de Circulación, estas maniobras están tipificadas como infracciones graves. No detenerse ante una señal de ‘stop’ conlleva una multa de 200 euros y la pérdida de 4 puntos del carnet. A esto se suma la circulación en sentido contrario, que también está sancionada con otros 200 euros y resta de puntos.

El Reglamento establece además que, cuando estas infracciones se realizan de forma que puedan poner en peligro la integridad de otras personas, los agentes pueden apreciar conducción temeraria.
En ese caso, podría tratarse de un delito contra la seguridad vial, con consecuencias mucho más severas. Entre ellas está la retirada del permiso de conducir durante un periodo prolongado, multas mayores o incluso penas de prisión si la maniobra supone un riesgo manifiesto para terceros.
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