La imagen de un coche con los retrovisores cubiertos de plástico, a pesar de lo curiosa que es, tiene detrás una razón bastante lógica. Se trata de una estrategia para evitar una reacción instintiva de los pájaros, especialmente durante la temporada de apareamiento, en la que se vuelven muy territoriales.
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Una bolsa ‘anti’ pájaros
¿Por qué reaccionan así? Y es que las aves, al ver su reflejo en los laterales, lo interpretan como la presencia de otro pájaro invadiendo su territorio. En un intento por defenderlo, lo atacan con picotazos y aleteos, lo que puede provocar un daño.
Además del daño físico que pueden causar al espejo, el excremento de los pájaros pueden provocar, a la larga, daños en la carrocería. ¿El motivo? Contienen ácidos que afectan al barniz del coche. Incluso, si se dejan mucho tiempo, pueden perjudicar la capa de la pintura.
Una solución barata y eficaz
Una técnica casera (pero muy eficaz) para evitar estos ataques es cubrir los espejos laterales con bolsas de plástico o fundas específicas. Al eliminar el reflejo, el pájaro ya no percibe una amenaza y pierde el interés.
Para mayor efectividad, se recomienda colocar las bolsas justo después de aparcar el coche, asegurándolas con un nudo, pinza o cinta para que no se las lleve el viento. Esta es una técnica que se aplica, especialmente, en zonas rurales como campos, áreas de camping.
Los coches, también víctimas de los puercoespines
En algunos lugares de Norteamérica han decidido rodear el vehículo con una malla de alambre y palos de madera. Lógicamente, no para evitar el robo de alguna pieza, pues sería fácil eliminar la protección. Pero hay un motivo razonable.
Los puercoespines están dispersos por el mundo en sus diferentes tipos. Viven en las regiones cálidas de Asia y África e incluso penetran hasta Sicilia y el sur de Italia. Según National Geographic, el puercoespín norteamericano es la única especie que vive en los Estados Unidos y Canadá y es el más grande de todos. Un solo animal puede tener 30.000 púas o más y cada una puede medir hasta 30 centímetros.
Y precisamente estos filosos pinchos son los que se ven en este vídeo grabado en territorio estadounidense: esta vez fue el coche el afectado.
Cabe aclarar que aunque mucha gente cree que el puercoespín lanza sus púas, esto es solo un mito. Estos pinchazos en los neumáticos se generan probablemente por el atropello a este animal, pues cuando el puercoespín entra en modo de defensa o se ve amenazado, levanta sus púas en dirección a esa amenaza. De esta forma, el puercoespín se convierte en una verdadera máquina punzante.
Porcupine vs Tire pic.twitter.com/9Hyr8Rj5Bk
— World Wrestling Tires (@world_tires) September 9, 2020
Alambre y palos de madera
Tal como se ve en el vídeo, en varios parques naturales norteamericanos deciden, como método para evitar daños provocados por animales, rodear el coche de alambre y luego sujetarlo con madera. Este es un ejemplo de tantos casos: en el Bugaboo Provincial Park, en Canadá.
Y los conductores no solo se ven afectados por las púas en los neumáticos: estos animales también muerden el cableado por debajo del automóvil.
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La inesperada razón por la que tu coche podría amanecer lleno de excrementos de palomas: y cuidado, porque la acidez daña la carrocería