Mercedes está de aniversario: hace 140 años que Carl Benz patentó el primer coche de la historia. Para celebrarlo, ha presentado el nuevo Mercedes Clase S, que en realidad es una actualización de la generación ya existente, pero en la que la marca ha renovado o creado desde cero el 50% de todos sus componentes.
Aunque en conjunto resulta familiar, hay cambios en lo estético. Los principales se concentran en el frontal, en una parrilla que se lleva todo el protagonismo: es un 20% más grande, está iluminada y presenta un patrón formado por las estrellas del logo de la marca. Los pilotos traseros también presentan modificaciones, se suman nuevas opciones de color de la carrocería, con hasta 150 alternativas gracias al programa ‘Manufaktur Made to Measure’; y puede sacar su lado deportivo con la línea AMG, que incluye, entre otros elementos, llantas de 21 pulgadas.
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El habitáculo recibe cambios más visibles, ya que adopta el formato del MBUX Superscreen en su máximo esplendor: la pantalla central mide 14,4 pulgadas, mientras que tanto el cuadro de instrumentos digital como la pantalla para el copiloto son de 12,3 pulgadas cada una. Todavía falta otro par, en este caso de 13,1 pulgadas, para los ocupantes de las plazas traseras.
Además de las pantallas, se ha renovado el volante, que incluye botones analógicos; las salidas de aire son circulares, el asistente virtual MBUX cuenta con ChatGPT, los cinturones de seguridad están calefactados y el sistema de sonido de serie es un Burmester 3D.

Una gama completamente electrificada
Aunque no cuenta con versiones eléctricas, como sí ocurre con lanzamientos recientes como el Mercedes CLA y el Mercedes GLC, la gama mecánica del renovado Clase S está electrificada por completo.
El grueso de la misma está conformado por versiones microhíbridas, que incorporan un generador-arrancador integrado (ISG) de 23 CV que asiste al motor principal a bajas revoluciones, permite la “navegación a vela” en velocidades de crucero y la recuperación de energía en frenadas.
El nivel de acceso es el S 350 d 4MATIC, con un motor diésel 3.0 de 313 CV y 650 Nm de par, aunque el mismo bloque se ofrece en una variante más potente (S 450 d 4MATIC) de 367 CV y 750 Nm. Por encima está el nuevo motor de seis cilindros (M 256 Evo) de las versiones S 450 4MATIC y S 500 4MATIC, que desarrollan 381 y 449 CV, en el segundo caso mejorando su par motor hasta los 600 Nm, que, en momentos puntuales como aceleraciones, puede subir hasta los 640 Nm. El tope de gama es el Clase S 580 4MATIC, equipado con un motor 4.0 V8 biturbo que desarrolla 537 CV y 750 Nm de par.
Además, hay disponibles dos versiones híbridas enchufables, el S 450 e 4MATIC y S 580e 4MATIC, que combina el nuevo motor de seis cilindros con un bloque eléctrico, mejorando en 73 CV el rendimiento respecto a la generación anterior, hasta alcanzar los 435 y 585 CV, respectivamente. Mercedes no ha anunciado su autonomía en modo eléctrico.
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