Las estaciones de inspección técnica de vehículos (ITV) operan desde el 1 de enero con una nueva versión de su manual de procedimiento, un documento que introduce ajustes de calado en la revisión de vehículos de transporte profesional y de automóviles catalogados como históricos. Son dos ámbitos sensibles en términos de seguridad y regulación y el sector llevaba meses esperando una actualización normativa que aportara más claridad y homogeneidad
Aunque la revisión afecta a múltiples apartados, uno de los capítulos con mayor impacto es el que redefine el marco de actuación sobre tacógrafos y limitadores de velocidad: dos sistemas clave para supervisar tiempos de conducción y descanso, así como la velocidad máxima de circulación, en vehículos destinados al transporte de mercancías y pasajeros. Con esta actualización, el procedimiento de inspección se alinea con la norma UNE 66102:2025, que regula la actividad de los centros técnicos de tacógrafos y fija requisitos para su operativa.
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Fuentes de la patronal AECA‑ITV explican que la armonización persigue reforzar la coordinación entre estaciones de inspección y centros técnicos “para garantizar criterios homogéneos en todo el territorio”. En la práctica, el nuevo enfoque otorga mayor peso a las comprobaciones visuales de elementos vinculados al sistema –sensores, precintos, placas identificativas, neumáticos y documentación asociada–, que deberán verificarse con más detalle antes de dar por válida la inspección.
ITV para coches históricos
El manual, además, precisa que la verificación de determinadas versiones y parámetros vinculados al software corresponde a los centros técnicos, teniendo en cuenta que los tacógrafos deben pasar por estas instalaciones con una periodicidad bienal.
El otro gran bloque de novedades se centra en los vehículos históricos. La nueva versión del manual fija, por primera vez de manera explícita, límites temporales ligados a determinados sistemas de alumbrado y señalización. Esto permitirá determinar qué equipamientos resultan exigibles y cuáles pueden considerarse exentos por razón de antigüedad, un aspecto diseñado para reducir interpretaciones dispares entre territorios y mejorar la consistencia del criterio técnico en la inspección.
La versión 7.9 del manual incorpora asimismo una definición más detallada del procedimiento aplicable a los vehículos históricos del Grupo B, aquellos que acceden a la ITV sin matrícula española. El documento concreta la documentación requerida, las comprobaciones obligatorias y el modo en que las estaciones deben proceder en procesos de inspección orientados a la matriculación. El objetivo es minimizar divergencias de interpretación que, hasta ahora, podían aflorar en inspecciones de modelos procedentes del extranjero.
El director gerente de AECA‑ITV, Guillermo Magaz, subraya que estas actualizaciones resultan “esenciales para asegurar que la inspección técnica evoluciona al mismo ritmo que los vehículos y que los sistemas de seguridad se controlan con rigor e imparcialidad”.
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