Con la temporada invernal en pleno apogeo, miles de aficionados se escapan cada semana a las pistas para disfrutar de la nieve. El vehículo particular sigue siendo el medio preferido para transportar las tablas y botas pero la mayoría de los conductores ignora la normativa vigente. No se trata solo de cargar el maletero; existen reglas estrictas sobre cómo debe viajar este equipamiento deportivo.
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Es habitual ver objetos mal asegurados en el habitáculo, un fallo que dispara el riesgo de sufrir daños severos si ocurre un impacto repentino. Debido al elevado peso y la morfología del material de esquí, una fijación deficiente se traduce en proyectiles peligrosos para los pasajeros. Por ello, dominar la colocación adecuada es vital para esquivar sanciones administrativas y, ante todo, garantizar una protección total.

Carga mal colocada
Un estudio conjunto del Real Automóvil Club de España (RACE) y el club alemán ADAC afirma que cuatro de cada diez personas transporta objetos en el coche sin la debida sujeción. Se efectuaron dos pruebas de choque en las que se sometió al vehículo a un impacto frontal contra un bloque de cemento a una velocidad de 45 km/h.
En el primer test, la carga se encontraba colocada y sujetada correctamente en el automóvil. Los únicos daños observados en los maniquíes fueron los generadas por el propio choque.
La segunda prueba, con la carga mal colocada, supuso daños graves, con lesiones que comprometerían la vida del conductor y acompañantes.
El estudio demostró que, a 45 km/h, un objeto libre en el automóvil provoca lesiones muy graves. La velocidad a la que se desplaza equivale a la que alcanzaría en caída libre desde unos ocho metros de altura.

Cómo evitar las multas
Tres son las variables por las que la Dirección General de Tráfico puede sancionar por no llevar correctamente colocado el equipo de esquí.
La primera es por situar los esquíes en el techo del automóvil y que sobresalgan en anchura o longitud. Si el conductor no lo señaliza adecuadamente con la señal V-20 (el panel cuadrado con franjas diagonales y alternas de color blanco y rojo) la multa a la que se enfrenta es de 80 euros.

La segunda se centra en la carga. Si esta compromete la estabilidad del vehículo, al moverse, arrastrarse o caer y que no se dispongan de los accesorios que garanticen la adecuada protección y acondicionamiento de dicha carga, la sanción ascenderá a 200 euros.
En la tercera se hace hincapié en la colocación del equipo. Si esta obstaculiza a los ocupantes (colocándola en el asiento trasero) o impide correctamente sus movimientos, la multa asciende a 80 euros. En ningún caso implicaría la retirada de puntos del carnet de conducir.

Cómo transportar el equipo de esquí
Para que el equipo de nieve no comprometa la seguridad de los pasajeros, lo correcto es transportarlo todo en el maletero o en un portaesquís homologados. En el mercado existen diferentes tipos:
- Bolsa para el maletero: ideal para transportarlos siempre y cuando el maletero disponga de buen tamaño.
- De techo: son los que se adaptan a las barras portaequipajes del automóvil.
- Sistema magnético: un imán de buenas dimensiones sujeta los esquíes al techo.
- Cofre: se adapta a las barras de techo y, dependiendo del tamaño, se puede llevar dentro de él todo el equipo.
- Bola: un dispositivo que se adapta a la bola del coche y que permite llevar los esquíes en la parte trasera.
- Rueda: un dispositivo parecido al de bola, pero enfocado a la rueda de repuesto que llevan en el portón trasero algunos automóviles 4×4.
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